Retrato pictórico – Principales características

retrato y autorretrato - capital del arte

El retrato pictórico es un género artístico dentro de la pintura;  en donde el principal objetivo es representar la apariencia visual de un ser humano, así como la representación de animales.

El retrato es la representación de una persona en su esencia, en donde se expresan características que le identifican, como pueden ser el  género, edad, personalidad, rasgos fisonómicos, identidad social y cultural, estado de ánimo, por mencionar algunos.

El artista aporta su esencia a través de la elección temática, composición, fuerza de la pincelada, trazos, manchas, uso de materiales, colores, e incluso su propio estilo.

El retrato, según la leyenda contada por Gayo Plinio Segundo, (conocido como Plinio el Viejo, quien fue un escritor, científico, naturalista y militar romano), nace el día en que una joven fija con carboncillo la sombra del perfil del rostro de su amado que la luz proyectaba sobre la pared, antes de que este partiera a tierras lejanas. Siendo ese deseo de capturar la presencia anclando lo efímero, que le ayudara a vencer la ausencia de su amado el origen legendario del retrato unido a un mito al amor.

Dentro de la literatura es el sentido afectivo el sentido el que predomina, sin olvidar que han sido muchas las funciones que el retrato pictórico ha tenido a lo largo de los tiempos; pues el hecho de plasmar una imagen no ha sido neutro.

La persona que se dedica profesionalmente hacer retratos recibe el nombre de retratista; estos pueden trabajar sobre encargo, tanto de personas públicas como de particulares;  o inspirados por la admiración y el afecto hacia el protagonista del retrato.

Aristóteles afirmaba que “El objetivo del arte no es presentar la apariencia externa de las cosas, sino su significado interno; pues esto, y no la apariencia y el detalle externos, constituye la auténtica realidad”.

Es decir, un buen retrato representa la esencia interior del sujeto, no solo una apariencia externa; no se trata de una caricatura que pretende revelar el carácter a través de la exageración de los rasgos físicos.

El retrato pictórico ha estado presente a lo largo de la historia del hombre, desde la prehistoria hasta nuestros días; utilizando técnicas y materiales que han tenido a la mano, llevando a cabo distintas tendencias que continúan en constante evolución, desde un trabajo minucioso, perfeccionista, meticuloso y objetivo, hasta un dislocado y cubista retrato.

En el retrato podemos encontrar el reflejo de una época, su riqueza,  pobreza, política, clase social, y situación de un momento determinado.

Dentro de los retratos pintados más antiguos de gente particular, podemos encontrar retratos funerarios en Egipto.

En la Edad Media, no hubo retratos auténticos, hasta el surgimiento de una cierta clase burguesa, en donde se cree que el más antiguo retrato fisonómico es el retablo de San Luis de Tolosa que corona al hermano Roberto de Anjou, de Simone Martini (1317).

Mientras tanto en el Renacimiento se populariza los retratos sobre medallas o medallones.

Las primeras vanguardias del retrato pictórico surgen en el siglo XX, con tendencias marcadas en donde podemos observar una predominación de color en los fovistas, una  la división de forma en los cubistas, lo relacionado a los sueños en el surrealismo o la psicología en los personajes del expresionismo en los años 40´s.

En los años 50 regresa la figuración con la particular interpretación del Arte Pop, con retratos seriados, en donde el retratado es algún ícono de la cultura de la época, algún actor, cantante, personajes de cómic, políticos, por mencionar algunos.

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Grandes maestros se dedicaron al retrato, entre ellos podemos mencionar a Piero della Francesca, Antonello da Messina, Sandro Botticelli, Leonardo da Vinci, Ticiano.

Tipos de retrato según el tipo de plano

  • Plano entero o figura (PE): encuadra de pies a cabeza la figura del personaje a retratar
  • Tres cuartos o Plano americano (PA): retrata la figura de cabeza a rodilla aproximadamente. Empleada para encuadrar en el retrato a varias personas interactuando.
  • Plano medio (PM): recorta el cuerpo a la altura de la cintura.
  • Busto o Plano medio corto (PMC): retrata el cuerpo desde la cabeza hasta la mitad del pecho, lo que permite concentrar la atención al aislar una sola figura dentro de un recuadro, descontextualizándola de su entorno
  • Primer plano (PP): recoge el rostro y los hombros; empleada para mostrar confidencia e intimidad respecto al personaje.
  • Primerísimo primer plano (PPP): capta el rostro desde la base del mentón hasta la punta de su cabeza,  dotando a la imagen de gran significado.
  • Plano detalle (PD): recoge una pequeña parte de un cuerpo u objeto, donde se concentra la máxima capacidad expresiva, empleada para enfatizar algún elemento de esa realidad.
  • Autorretrato: Cuando el artista se retrata a sí mismo se trata de un autorretrato.

La práctica del autorretrato, surge en la segunda mitad del siglo XVI como elemento en un cuadro de grupo, luego también como sujeto independiente.

Durante el Renacimiento los primeros autorretratos del arte occidental aparecieron, cuando los artistas pintaban su propia cara entre la muchedumbre, en origen en escenas narrativas, género que poco a poco fue tomando relevancia creciente después del periodo clásico.

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